SENATIC, la oportunidad que cambió el rumbo de un estudiante en el Caribe colombiano
Lo que comenzó como un requisito para graduarse terminó convirtiéndose en una vocación. La experiencia de un estudiante de Cartagena refleja cómo la formación en competencias digitales abre nuevas oportunidades para los jóvenes colombianos.
CARTAGENA, Colombia (OIT Noticias) – Cuando Jeiner Alejandro Cantillo Suárez eligió la programación como parte de su formación escolar, lo hizo sin mayores expectativas. Para él era simplemente una de las opciones disponibles para cumplir con un requisito académico. Nunca imaginó que esa decisión marcaría el inicio de un nuevo proyecto de vida.
Hoy, el joven cartagenero habla con entusiasmo sobre desarrollo de software, innovación y el potencial de la tecnología para transformar la sociedad. Lo que cambió su manera de ver el futuro fue su participación en SENATIC, una iniciativa que le permitió descubrir habilidades que desconocía y despertar una vocación que ahora quiere convertir en su profesión.
“Entré pensando que era un programa más, pero poco a poco entendí que me estaba abriendo muchas puertas. Descubrí algo que realmente me gusta y que quiero seguir estudiando cuando termine el colegio”.
Jeiner nació y creció en el barrio San José de los Campanos, en Cartagena. Vive junto a su madre, su padrastro y su hermana, quienes han acompañado cada uno de sus logros y han sido un apoyo permanente durante su proceso de formación.
A medida que avanzaba en las clases, comprendió que programar significaba mucho más que aprender un lenguaje informático. Descubrió una forma distinta de analizar problemas, encontrar soluciones y prepararse para un mundo laboral donde las competencias digitales son cada vez más importantes.
Uno de los momentos que más transformó su visión ocurrió cuando participó en ANDICOM, el principal congreso de tecnología y telecomunicaciones de América Latina, al que asistió como uno de los estudiantes invitados por SENATIC.
Recorrer los espacios del evento y conocer de cerca las innovaciones desarrolladas por empresas tecnológicas le permitió entender que aquello que aprendía en el aula tenía una aplicación real.
“Siempre había visto los robots en películas o en televisión. Verlos funcionando frente a mí fue impresionante. Me llamó mucho la atención entender cómo funcionaban y todo lo que eran capaces de hacer”, afirma.
CARTAGENA, Colombia (OIT Noticias) – Cuando Jeiner Alejandro Cantillo Suárez eligió la programación como parte de su formación escolar, lo hizo sin mayores expectativas. Para él era simplemente una de las opciones disponibles para cumplir con un requisito académico. Nunca imaginó que esa decisión marcaría el inicio de un nuevo proyecto de vida.
Hoy, el joven cartagenero habla con entusiasmo sobre desarrollo de software, innovación y el potencial de la tecnología para transformar la sociedad. Lo que cambió su manera de ver el futuro fue su participación en SENATIC, una iniciativa que le permitió descubrir habilidades que desconocía y despertar una vocación que ahora quiere convertir en su profesión.
“Entré pensando que era un programa más, pero poco a poco entendí que me estaba abriendo muchas puertas. Descubrí algo que realmente me gusta y que quiero seguir estudiando cuando termine el colegio”.
Jeiner nació y creció en el barrio San José de los Campanos, en Cartagena. Vive junto a su madre, su padrastro y su hermana, quienes han acompañado cada uno de sus logros y han sido un apoyo permanente durante su proceso de formación.
A medida que avanzaba en las clases, comprendió que programar significaba mucho más que aprender un lenguaje informático. Descubrió una forma distinta de analizar problemas, encontrar soluciones y prepararse para un mundo laboral donde las competencias digitales son cada vez más importantes.
Uno de los momentos que más transformó su visión ocurrió cuando participó en ANDICOM, el principal congreso de tecnología y telecomunicaciones de América Latina, al que asistió como uno de los estudiantes invitados por SENATIC.
Recorrer los espacios del evento y conocer de cerca las innovaciones desarrolladas por empresas tecnológicas le permitió entender que aquello que aprendía en el aula tenía una aplicación real.
“Siempre había visto los robots en películas o en televisión. Verlos funcionando frente a mí fue impresionante. Me llamó mucho la atención entender cómo funcionaban y todo lo que eran capaces de hacer”, afirma.
Desde entonces, comenzó a observar la tecnología desde otra perspectiva.
“La tecnología está presente en todo lo que hacemos. Hoy sirve para estudiar, trabajar, hacer trámites, comunicarnos y resolver problemas. Por eso considero que aprender sobre ella es indispensable.”
La experiencia de Jeiner forma parte de los resultados alcanzados por SENATIC, una alianza entre el Ministerio TIC, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para fortalecer las competencias digitales y preparar talento para responder a las transformaciones del mercado laboral.
El proyecto ha fortalecido las habilidades digitales de más de 691.000 personas y proyecta formar 302.000 personas en competencias digitales y habilidades en tecnologías de la información. En la línea de Articulación con la Media Técnica participan más de 1.100 instituciones educativas, con más de 70.000 estudiantes matriculados y más de 22.000 certificaciones técnicas otorgadas en la primera cohorte.
Fuera del aula, Jeiner disfruta compartir tiempo con su familia y sus amigos. Con frecuencia acompaña a su padrastro en labores de mantenimiento y reparación de sistemas de refrigeración y aire acondicionado, una experiencia que también le ha permitido valorar el esfuerzo, la disciplina y el aprendizaje práctico.
“Cuando tengo tiempo libre voy a trabajar con él. Poco a poco he aprendido sobre mantenimiento de equipos de aire acondicionado y me gusta ayudarle en lo que puedo.”
Sin embargo, hoy tiene claro que su futuro estará ligado al desarrollo de software.
“Cuando estaba en décimo escogí programación porque era una opción para graduarme. No sabía absolutamente nada del tema. Hoy me doy cuenta de que es algo que realmente me apasiona y que puede abrirme muchas oportunidades en el futuro.”
Para él, aprender a programar significa desarrollar capacidades para enfrentar los retos de una economía cada vez más digitalizada y ampliar sus posibilidades de acceder a un empleo de calidad.
Jeiner comparte un mensaje dirigido a otros jóvenes que comienzan este mismo proceso. “Que aprovechen esta oportunidad. La tecnología nos abre muchas puertas porque vivimos en un mundo donde cada día tiene más importancia. Lo único que hay que hacer es esforzarse, seguir adelante y no abandonar el camino.”
La historia de Jeiner demuestra que el acceso a la formación profesional puede transformar mucho más que las competencias técnicas. También fortalece la confianza, ayuda a descubrir nuevas vocaciones y brinda herramientas para construir un proyecto de vida. En un contexto donde la transformación digital redefine el mundo del trabajo, experiencias como la suya reflejan cómo la educación y las oportunidades adecuadas pueden abrir nuevos horizontes para las juventudes colombianas.
“La tecnología está presente en todo lo que hacemos. Hoy sirve para estudiar, trabajar, hacer trámites, comunicarnos y resolver problemas. Por eso considero que aprender sobre ella es indispensable.”
La experiencia de Jeiner forma parte de los resultados alcanzados por SENATIC, una alianza entre el Ministerio TIC, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para fortalecer las competencias digitales y preparar talento para responder a las transformaciones del mercado laboral.
El proyecto ha fortalecido las habilidades digitales de más de 691.000 personas y proyecta formar 302.000 personas en competencias digitales y habilidades en tecnologías de la información. En la línea de Articulación con la Media Técnica participan más de 1.100 instituciones educativas, con más de 70.000 estudiantes matriculados y más de 22.000 certificaciones técnicas otorgadas en la primera cohorte.
Fuera del aula, Jeiner disfruta compartir tiempo con su familia y sus amigos. Con frecuencia acompaña a su padrastro en labores de mantenimiento y reparación de sistemas de refrigeración y aire acondicionado, una experiencia que también le ha permitido valorar el esfuerzo, la disciplina y el aprendizaje práctico.
“Cuando tengo tiempo libre voy a trabajar con él. Poco a poco he aprendido sobre mantenimiento de equipos de aire acondicionado y me gusta ayudarle en lo que puedo.”
Sin embargo, hoy tiene claro que su futuro estará ligado al desarrollo de software.
“Cuando estaba en décimo escogí programación porque era una opción para graduarme. No sabía absolutamente nada del tema. Hoy me doy cuenta de que es algo que realmente me apasiona y que puede abrirme muchas oportunidades en el futuro.”
Para él, aprender a programar significa desarrollar capacidades para enfrentar los retos de una economía cada vez más digitalizada y ampliar sus posibilidades de acceder a un empleo de calidad.
Jeiner comparte un mensaje dirigido a otros jóvenes que comienzan este mismo proceso. “Que aprovechen esta oportunidad. La tecnología nos abre muchas puertas porque vivimos en un mundo donde cada día tiene más importancia. Lo único que hay que hacer es esforzarse, seguir adelante y no abandonar el camino.”
La historia de Jeiner demuestra que el acceso a la formación profesional puede transformar mucho más que las competencias técnicas. También fortalece la confianza, ayuda a descubrir nuevas vocaciones y brinda herramientas para construir un proyecto de vida. En un contexto donde la transformación digital redefine el mundo del trabajo, experiencias como la suya reflejan cómo la educación y las oportunidades adecuadas pueden abrir nuevos horizontes para las juventudes colombianas.
Jeiner Alejandro Cantillo Suárez, estudiante del proyecto SENATIC, durante una jornada de formación en competencias digitales en su institución educativa en Cartagena, Colombia.