Natalia Agualimpia estudiante del proyecto SENATIC, convirtió la programación en el impulso para hacer crecer sus sueños
Lo que comenzó como un desafío terminó convirtiéndose en una herramienta para fortalecer su emprendimiento, ampliar sus oportunidades y proyectar un futuro ligado a la tecnología.
Cuando Natalia Agualimpia Zapata empezó a estudiar programación con SENATIC, sintió que había llegado a un mundo completamente nuevo. Los conceptos parecían difíciles, las clases exigían concentración y, por momentos, dudó de que fuera capaz de aprender. Sin embargo, decidió continuar. Hoy, esa decisión no solo cambió la forma en que entiende la tecnología, sino también la manera en que imagina su futuro.
Natalia cursa el grado once en la Institución Educativa Liceo Andino de la Santísima Trinidad, en Filandia (Quindío). Vive en el municipio vecino de Circasia y cada día recorre el trayecto hasta su colegio para participar en contrajormada en SENATIC, una iniciativa desarrollada mediante la alianza entre el Ministerio TIC, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca fortalecer las competencias digitales de jóvenes y ciudadanos en Colombia.
La historia de Natalia refleja cómo el acceso a la formación en habilidades digitales puede ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones. Más allá de aprender a programar, encontró una forma de fortalecer su confianza, desarrollar nuevas capacidades y visualizar caminos para su proyecto de vida.
Nacida en Apartadó, Antioquia, pero criada desde los cinco años en el Quindío, Natalia creció junto a su madre y su hermana mayor, mientras su padre reside en otro país. De su familia aprendió que el esfuerzo y la constancia son herramientas para construir oportunidades, incluso cuando el camino parece difícil. Esa enseñanza fue clave cuando inició su formación en SENATIC.
“Al principio fue muy difícil. Sentía que no entendía muchas cosas y me costaba concentrarme. Pero con el tiempo fui aprendiendo y ahora todo se me facilita mucho más.”
Con el paso de los meses, la programación dejó de ser una sucesión de códigos para convertirse en un espacio donde podía crear.
“Lo que más me gusta es crear sitios web. Me parece increíble poder construir una página y darle la forma que uno imagina.”
Fuera del colegio, Natalia dedica gran parte de su tiempo a la repostería. Inspirada por su madre y su abuela, creó Antojitos, un pequeño emprendimiento desde el cual prepara y vende postres a domicilio. Lo que comenzó como una afición familiar se convirtió en su primera experiencia como emprendedora.
Ahora imagina unir sus dos pasiones.
Proyecta desarrollar la página web de su negocio, fortalecer su presencia digital y aplicar los conocimientos adquiridos en programación para hacerlo crecer. Para ella, aprender tecnología no significa únicamente acceder a un empleo en el futuro; también representa la posibilidad de crear sus propias oportunidades.
FILANDIA, Quindío (GOYA Noticias) –
Cuando Natalia Agualimpia Zapata empezó a estudiar programación con SENATIC, sintió que había llegado a un mundo completamente nuevo. Los conceptos parecían difíciles, las clases exigían concentración y, por momentos, dudó de que fuera capaz de aprender. Sin embargo, decidió continuar. Hoy, esa decisión no solo cambió la forma en que entiende la tecnología, sino también la manera en que imagina su futuro.
Natalia cursa el grado once en la Institución Educativa Liceo Andino de la Santísima Trinidad, en Filandia (Quindío). Vive en el municipio vecino de Circasia y cada día recorre el trayecto hasta su colegio para participar en contrajormada en SENATIC, una iniciativa desarrollada mediante la alianza entre el Ministerio TIC, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca fortalecer las competencias digitales de jóvenes y ciudadanos en Colombia.
La historia de Natalia refleja cómo el acceso a la formación en habilidades digitales puede ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones. Más allá de aprender a programar, encontró una forma de fortalecer su confianza, desarrollar nuevas capacidades y visualizar caminos para su proyecto de vida.
Aprender también es perseverar
Nacida en Apartadó, Antioquia, pero criada desde los cinco años en el Quindío, Natalia creció junto a su madre y su hermana mayor, mientras su padre reside en otro país. De su familia aprendió que el esfuerzo y la constancia son herramientas para construir oportunidades, incluso cuando el camino parece difícil. Esa enseñanza fue clave cuando inició su formación en SENATIC.
“Al principio fue muy difícil. Sentía que no entendía muchas cosas y me costaba concentrarme. Pero con el tiempo fui aprendiendo y ahora todo se me facilita mucho más.”
Con el paso de los meses, la programación dejó de ser una sucesión de códigos para convertirse en un espacio donde podía crear.
“Lo que más me gusta es crear sitios web. Me parece increíble poder construir una página y darle la forma que uno imagina.”
Tecnología para impulsar un emprendimiento
Fuera del colegio, Natalia dedica gran parte de su tiempo a la repostería. Inspirada por su madre y su abuela, creó Antojitos, un pequeño emprendimiento desde el cual prepara y vende postres a domicilio. Lo que comenzó como una afición familiar se convirtió en su primera experiencia como emprendedora.
Ahora imagina unir sus dos pasiones.
Proyecta desarrollar la página web de su negocio, fortalecer su presencia digital y aplicar los conocimientos adquiridos en programación para hacerlo crecer. Para ella, aprender tecnología no significa únicamente acceder a un empleo en el futuro; también representa la posibilidad de crear sus propias oportunidades.
Una oportunidad que transforma confianza
Natalia reconoce que el acompañamiento recibido durante su proceso de formación por parte de su instructora Carolina, ha sido determinante para superar las dificultades iniciales.
“La profe siempre se toma el tiempo para resolver las dudas de cada estudiante. Explica con calma y hace que uno entienda. Eso da mucha confianza para seguir aprendiendo.”
Esa confianza también la llevó a asumir nuevos retos. Actualmente lidera el equipo Tecno Elite, con el que participará en la Hack4Future 2026, evento creado por SENATIC, una experiencia que le ha permitido fortalecer el trabajo colaborativo y poner en práctica los conocimientos adquiridos durante su formación.
Un futuro construido con habilidades digitales
Natalia todavía no ha definido cuál será la carrera universitaria que estudiará, pero tiene una certeza: estará relacionada con la tecnología.
“Quiero seguir estudiando algo relacionado con la tecnología porque siento que este es el camino que quiero recorrer.”
A quienes aún dudan en dar el primer paso, les deja un mensaje sencillo.
“Que se arriesguen, que aprovechen la oportunidad y que se motiven. Es un proceso muy bonito y siento que esta es una de las carreras del futuro.”
Su historia forma parte del impacto que SENATIC ha venido consolidando en Colombia mediante la alianza entre el Ministerio TIC, el SENA y la OIT. El proyecto ha fortalecido las habilidades digitales de más de 600.000 personas, tiene matriculados a 70.800 aprendices en la media técnica y proyecta formar a 302.000 personas en competencias digitales y habilidades en tecnologías de la información. Estos resultados reflejan el potencial de la formación para ampliar oportunidades de aprendizaje, emprendimiento y empleabilidad en distintos territorios del país.
Natalia representa a una generación que entiende que la tecnología puede ser mucho más que una herramienta técnica. Para ella, programar significa transformar una idea en una solución, fortalecer un emprendimiento propio y acercarse, paso a paso, al futuro profesional que desea construir.
Natalia Agualimpia Zapata, aprendiz de SENATIC en Filandia (Quindío), encontró en la programación una herramienta para fortalecer su proyecto de vida y hacer crecer su emprendimiento de repostería.