Karen Johanna De Ávila Espitia, instructora de SENATIC en Córdoba

Karen De Ávila: llevar las habilidades digitales a la ruralidad para ampliar el horizonte de los jóvenes en el departamento de Córdoba

Desde instituciones educativas rurales de Córdoba, Karen De Ávila acompaña a estudiantes de educación media en el desarrollo de competencias digitales que fortalecen sus proyectos de vida y amplían sus oportunidades de formación y empleo.

Cuando Karen Johanna De Ávila Espitia comenzó a buscar una carrera universitaria, imaginaba un futuro en el periodismo. Quería estudiar Comunicación Social, pero las limitaciones económicas de su familia la llevaron a explorar otras alternativas. Fue entonces cuando encontró la Licenciatura en Informática y Medios Audiovisuales, una decisión que transformó por completo su proyecto de vida.

Con el paso de los años descubrió que su verdadera vocación estaba en la enseñanza. Hoy, como instructora de SENATIC, trabaja para que jóvenes de zonas rurales de Córdoba encuentren, a través de la tecnología, nuevas oportunidades para aprender, continuar sus estudios y prepararse para el mundo del trabajo.

Karen forma parte de SENATIC, una iniciativa impulsada por el Ministerio TIC, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que fortalece las competencias digitales de jóvenes colombianos y facilita su transición hacia la educación superior y el empleo. En su línea de Articulación con la Media Técnica, el programa ha vinculado más de 1.100 establecimientos educativos en 28 de los 32 departamentos del país, cuenta con más de 70.000 aprendices matriculados y ha otorgado más de 22.000 certificaciones técnicas en la primera cohorte.

Una vocación que nació de una oportunidad



Karen nació en Cartagena, pero desde los diez años vive en Montería. Allí cursó sus estudios y posteriormente obtuvo el título de Licenciada en Informática y Medios Audiovisuales en la Universidad de Córdoba. Más adelante complementó su formación con una especialización en Planeación Educativa y Planes de Desarrollo. Aunque inicialmente soñaba con estudiar Comunicación Social, pronto descubrió que enseñar también era una forma de comunicar, inspirar y transformar vidas.

“Comprendí que compartir conocimientos y, al mismo tiempo, aprender de otras personas era lo que realmente quería hacer. Desde entonces decidí orientar mi vida profesional hacia la educación”, recuerda.
Su experiencia como gestora y coordinadora de proyectos educativos fortaleció esa convicción y le permitió desarrollar herramientas para acompañar procesos de formación con un enfoque pedagógico y humano.

Una vocación que nació de una oportunidad



Karen nació en Cartagena, pero desde los diez años vive en Montería. Allí cursó sus estudios y posteriormente obtuvo el título de Licenciada en Informática y Medios Audiovisuales en la Universidad de Córdoba. Más adelante complementó su formación con una especialización en Planeación Educativa y Planes de Desarrollo. Aunque inicialmente soñaba con estudiar Comunicación Social, pronto descubrió que enseñar también era una forma de comunicar, inspirar y transformar vidas.

“Comprendí que compartir conocimientos y, al mismo tiempo, aprender de otras personas era lo que realmente quería hacer. Desde entonces decidí orientar mi vida profesional hacia la educación”, recuerda.

Su experiencia como gestora y coordinadora de proyectos educativos fortaleció esa convicción y le permitió desarrollar herramientas para acompañar procesos de formación con un enfoque pedagógico y humano.

Cuando la tecnología llega donde antes no llegaba



Karen llegó a SENATIC en 2024 tras conocer una convocatoria compartida por un amigo. Además de desempeñarse como instructora, integra el equipo de apoyo para la verificación y seguimiento de portafolios del proyecto, una labor que contribuye al fortalecimiento de la calidad académica de la iniciativa.

Después de trabajar con instituciones educativas urbanas de Montería, asumió un nuevo reto: acompañar procesos de formación en comunidades rurales de Córdoba.

Actualmente orienta cuatro grupos de estudiantes en instituciones ubicadas en Pueblo Bujo, Santa Fe, Los Aguacates, en el municipio de Cotorra, y Paulo VI, en Lorica. Son cerca de 70 aprendices con trayectorias muy diferentes, pero unidos por el deseo de aprovechar una oportunidad que, para muchos, nunca antes había estado disponible en sus comunidades.

“Los estudiantes reciben SENATIC con mucho entusiasmo porque el proyecto ha llegado a lugares donde antes pocas iniciativas de formación habían estado presentes”, explica.

Más que aprender tecnología



Cada jornada de formación confirma para Karen que las competencias digitales representan mucho más que conocimientos técnicos.

En las aulas observa cómo muchos estudiantes empiezan a imaginar un futuro diferente.

Muchos expresan su deseo de ingresar a una universidad pública y estudiar Ingeniería de Sistemas u otras carreras relacionadas con la tecnología, metas que antes parecían lejanas.

“He visto cómo esta experiencia despierta en muchos jóvenes el deseo de continuar estudiando. SENATIC amplía su visión sobre el futuro y les permite descubrir posibilidades profesionales que antes no contemplaban”, afirma.

Para ella, esa transformación es uno de los mayores logros del programa. “Más que enseñar herramientas digitales, siento que estamos ayudando a abrir una ventana hacia nuevos proyectos de vida.”


Educar también transforma a quienes enseñan



Karen reconoce que trabajar con jóvenes de zonas rurales también ha transformado su propia manera de entender la educación.

Cada grupo le recuerda que enseñar implica escuchar, comprender distintas realidades y acompañar procesos personales además de académicos.

“Ver el deseo de superación de los estudiantes, su esfuerzo y la ilusión con la que asumen este proceso es profundamente inspirador”, asegura.

Esa experiencia también influye en su vida familiar. Junto con su esposo, quien también es docente universitario, procura que sus dos hijos crezcan entendiendo que la tecnología puede ser una herramienta para aprender, investigar y desarrollar pensamiento crítico, siempre acompañada de valores y una formación integral.

Construir oportunidades desde la educación



Cuando piensa en el futuro, Karen espera que iniciativas como SENATIC continúen llegando a más territorios rurales del país.

Está convencida de que la educación y el acceso a las competencias digitales no solo preparan para el empleo; también fortalecen la confianza, amplían las aspiraciones de los jóvenes y contribuyen a construir comunidades con mayores oportunidades.

“Considero que SENATIC no solo deja aprendizajes técnicos; también fortalece la empatía, el compromiso social y la convicción de que la educación puede transformar vidas”, concluye.

Su historia refleja cómo una oportunidad educativa puede cambiar el rumbo de una vida y cómo, a través de la formación en habilidades digitales, es posible abrir nuevas puertas para que más jóvenes construyan proyectos de vida con mejores perspectivas de educación, empleo y desarrollo en sus propios territorios.
Una instructora sonríe mientras toma una selfie en primer plano dentro de una biblioteca escolar y aula de aprendizaje

Karen Johanna De Ávila Espitia, instructora de SENATIC en Córdoba, acompaña a estudiantes de instituciones educativas rurales en el desarrollo de competencias digitales que fortalecen sus oportunidades de formación, educación superior y acceso al mundo del trabajo.

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