Carlos Alejandro Tiria: sembrar curiosidad para construir oportunidades desde el Amazonas colombiano
Desde Leticia, Carlos Alejandro Tiria acompaña a jóvenes en el desarrollo de competencias digitales y habilidades para la vida, convencido de que la curiosidad puede abrir caminos hacia nuevas oportunidades educativas y laborales.
BOGOTÁ (OIT Noticias) – Cuando Carlos Alejandro decidió estudiar Licenciatura en Tecnología, seguía una tradición familiar que parecía escrita desde mucho antes de comenzar su carrera profesional. Creció en una familia donde la enseñanza era parte de la vida cotidiana: sus tres hermanas son profesoras y él también encontró en la educación una vocación que hoy ejerce con convicción desde el corazón de la Amazonía colombiana.
Actualmente se desempeña como instructor de SENATIC en el Colegio Naval de Leticia, donde acompaña a jóvenes de grado once, con el fortalecimiento de competencias digitales y habilidades tecnológicas que pueden contribuir a ampliar sus oportunidades educativas y laborales.
A través de SENATIC, una iniciativa impulsada por el Ministerio TIC, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), jóvenes de diferentes regiones del país fortalecen sus conocimientos técnicos y habilidades para enfrentar los desafíos de una economía cada vez más digital. Para Carlos Alejandro, formar parte de este proceso significa aportar al desarrollo de nuevas generaciones desde uno de los territorios más apartados del país.
Estudió en instituciones públicas y posteriormente cursó la Licenciatura en Tecnología en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), donde también realizó una especialización en informática aplicada a la docencia.
Tras varios años trabajando en instituciones educativas de Boyacá, surgió una oportunidad que cambiaría el rumbo de su trayectoria profesional: trasladarse a Leticia para continuar enseñando en un contexto completamente diferente.
“Llegar al Amazonas fue un reto importante, pero también una oportunidad para crecer como docente y conocer otras realidades del país”.
Desde su llegada a Leticia, Carlos Alejandro ha encontrado un entorno que plantea desafíos particulares para los procesos de formación. Las condiciones climáticas, las dificultades de conectividad y las distancias propias del territorio amazónico exigen creatividad y capacidad de adaptación tanto de docentes como de estudiantes.
Sin embargo, esas mismas condiciones también han reforzado su compromiso con la enseñanza.
BOGOTÁ (OIT Noticias) – Cuando Carlos Alejandro decidió estudiar Licenciatura en Tecnología, seguía una tradición familiar que parecía escrita desde mucho antes de comenzar su carrera profesional. Creció en una familia donde la enseñanza era parte de la vida cotidiana: sus tres hermanas son profesoras y él también encontró en la educación una vocación que hoy ejerce con convicción desde el corazón de la Amazonía colombiana.
Actualmente se desempeña como instructor de SENATIC en el Colegio Naval de Leticia, donde acompaña a jóvenes de grado once, con el fortalecimiento de competencias digitales y habilidades tecnológicas que pueden contribuir a ampliar sus oportunidades educativas y laborales.
A través de SENATIC, una iniciativa impulsada por el Ministerio TIC, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), jóvenes de diferentes regiones del país fortalecen sus conocimientos técnicos y habilidades para enfrentar los desafíos de una economía cada vez más digital. Para Carlos Alejandro, formar parte de este proceso significa aportar al desarrollo de nuevas generaciones desde uno de los territorios más apartados del país.
De Boyacá al Amazonas
Carlos Alejandro nació en Santa Rosa de Viterbo y creció en Duitama, Boyacá. Es el tercero de cuatro hermanos en una familia donde el esfuerzo y el trabajo han sido valores fundamentales. Su madre se dedicó a la sastrería y su padre a la construcción, mientras que él y sus hermanas encontraron en la educación una forma de servicio a la comunidad.Estudió en instituciones públicas y posteriormente cursó la Licenciatura en Tecnología en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), donde también realizó una especialización en informática aplicada a la docencia.
Tras varios años trabajando en instituciones educativas de Boyacá, surgió una oportunidad que cambiaría el rumbo de su trayectoria profesional: trasladarse a Leticia para continuar enseñando en un contexto completamente diferente.
“Llegar al Amazonas fue un reto importante, pero también una oportunidad para crecer como docente y conocer otras realidades del país”.
Enseñar tecnología en el extremo sur de Colombia
Desde su llegada a Leticia, Carlos Alejandro ha encontrado un entorno que plantea desafíos particulares para los procesos de formación. Las condiciones climáticas, las dificultades de conectividad y las distancias propias del territorio amazónico exigen creatividad y capacidad de adaptación tanto de docentes como de estudiantes.
Sin embargo, esas mismas condiciones también han reforzado su compromiso con la enseñanza.
“Lo más importante es que los estudiantes mantengan la curiosidad y las ganas de aprender. Cuando existe interés, siempre se encuentran formas de avanzar”.
Como instructor de SENATIC, trabaja con jóvenes que muestran interés por áreas como programación, mantenimiento de equipos, electrónica y tecnologías digitales. Para muchos de ellos, el contacto con estos contenidos representa una oportunidad para descubrir nuevas posibilidades académicas y profesionales.
Uno de los aspectos que más valora de su trabajo es observar cómo los estudiantes comienzan a imaginar nuevos caminos para su futuro. Algunos sueñan con convertirse en ingenieros aeronáuticos o pilotos. Otros se interesan por áreas como la medicina, la psicología o la oftalmología. También hay quienes todavía exploran distintas opciones mientras descubren sus intereses y fortalezas. Para Carlos Alejandro, acompañar ese proceso es tan importante como enseñar conceptos técnicos.
“Más allá de transmitir conocimientos, buscamos que los estudiantes aprendan a investigar, a buscar soluciones y a desarrollar una actitud crítica frente a los desafíos que encuentran”.
Considera que la formación tecnológica ayuda a fortalecer competencias útiles para cualquier trayectoria profesional, independientemente del campo que cada aprendiz decida seguir en el futuro.
La enseñanza ocupa un lugar central en sus planes personales y profesionales. Mientras continúa acompañando a sus estudiantes, también proyecta seguir fortaleciendo su propia formación académica mediante estudios de maestría relacionados con educación y tecnología.
Para él, el aprendizaje permanente es una condición esencial en un mundo donde los avances tecnológicos transforman constantemente la manera de estudiar, trabajar y comunicarse. También destaca la importancia de iniciativas que acercan oportunidades de formación a territorios históricamente alejados de los principales centros educativos del país.
“Es importante que estos programas continúen llegando a más comunidades, municipios y veredas. La formación abre puertas y genera oportunidades para muchas personas”.
A sus 29 años, Carlos Alejandro está convencido de que la educación sigue siendo una de las herramientas más poderosas para transformar vidas. Desde las aulas del Amazonas continúa sembrando curiosidad, promoviendo el aprendizaje y acompañando a jóvenes que comienzan a construir sus propios proyectos de vida.
Su historia refleja como la combinación de vocación docente, conocimiento tecnológico y compromiso con las comunidades puede contribuir a ampliar oportunidades y fortalecer el talento de las nuevas generaciones en cualquier rincón del país.
Despertar vocaciones y ampliar horizontes
Uno de los aspectos que más valora de su trabajo es observar cómo los estudiantes comienzan a imaginar nuevos caminos para su futuro. Algunos sueñan con convertirse en ingenieros aeronáuticos o pilotos. Otros se interesan por áreas como la medicina, la psicología o la oftalmología. También hay quienes todavía exploran distintas opciones mientras descubren sus intereses y fortalezas. Para Carlos Alejandro, acompañar ese proceso es tan importante como enseñar conceptos técnicos.
“Más allá de transmitir conocimientos, buscamos que los estudiantes aprendan a investigar, a buscar soluciones y a desarrollar una actitud crítica frente a los desafíos que encuentran”.
Considera que la formación tecnológica ayuda a fortalecer competencias útiles para cualquier trayectoria profesional, independientemente del campo que cada aprendiz decida seguir en el futuro.
Aprender y seguir aprendiendo
La enseñanza ocupa un lugar central en sus planes personales y profesionales. Mientras continúa acompañando a sus estudiantes, también proyecta seguir fortaleciendo su propia formación académica mediante estudios de maestría relacionados con educación y tecnología.
Para él, el aprendizaje permanente es una condición esencial en un mundo donde los avances tecnológicos transforman constantemente la manera de estudiar, trabajar y comunicarse. También destaca la importancia de iniciativas que acercan oportunidades de formación a territorios históricamente alejados de los principales centros educativos del país.
“Es importante que estos programas continúen llegando a más comunidades, municipios y veredas. La formación abre puertas y genera oportunidades para muchas personas”.
Una apuesta por el futuro
A sus 29 años, Carlos Alejandro está convencido de que la educación sigue siendo una de las herramientas más poderosas para transformar vidas. Desde las aulas del Amazonas continúa sembrando curiosidad, promoviendo el aprendizaje y acompañando a jóvenes que comienzan a construir sus propios proyectos de vida.
Su historia refleja como la combinación de vocación docente, conocimiento tecnológico y compromiso con las comunidades puede contribuir a ampliar oportunidades y fortalecer el talento de las nuevas generaciones en cualquier rincón del país.
Carlos Alejandro Tiria Cabra, instructor de SENATIC en el Colegio Naval de Leticia, acompaña a jóvenes del Amazonas en el fortalecimiento de competencias digitales y habilidades para la vida, contribuyendo a ampliar sus oportunidades educativas y laborales.