Joven migrante SENATIC en sesión de formación en habilidades digitales con el SENA y la OIT Colombia

Joven migrante SENATIC: la historia de Alexandra, de Cuatrobocas a la arquitectura

Fuente original: Este artículo fue elaborado por GOYA-OIT con base en la semblanza publicada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Colombia: "La OIT y SENATIC abren caminos: la historia de una joven migrante que hoy sueña con ser arquitecta" . Todo el crédito del testimonio y la documentación original pertenece a la OIT Colombia.

Cada joven migrante SENATIC tiene una historia que merece ser escuchada. La de Alexandra Barroso Palmar es una de las más poderosas: 18 años, nacida en Venezuela, llegada a Colombia con el peso de la pobreza y la migración forzada, y hoy convertida en personera estudiantil, aprendiz de tecnología y futura arquitecta. Esta es su historia.

Hay historias que no se inventan. Historias que nacen del barro, de la necesidad, del hambre y del amor más profundo. La OIT Colombia documentó la de Alexandra en sus Semblanzas SENATIC, y desde GOYA-OIT la amplificamos porque merece ser conocida, celebrada y difundida. Porque detrás de cada estadística sobre migración, hay un rostro. Y el de Alexandra merece que lo veamos bien.

¿Qué es SENATIC y por qué cambia la vida de cada joven migrante SENATIC en Colombia?

SENATIC es una estrategia impulsada por el Ministerio TIC de Colombia, el SENA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para cerrar la brecha digital del país mediante formación en habilidades tecnológicas. Su enfoque es claro: llegar a quienes más lo necesitan.

El programa está dirigido especialmente a:

  • Jóvenes en edad escolar con barreras de acceso educativo
  • Personas en situación de desempleo o informalidad
  • Víctimas del conflicto armado
  • Migrantes en situación irregular que buscan una segunda oportunidad

Lo que distingue a SENATIC de otras iniciativas es su carácter integral:

  • Formación técnica en sistemas teleinformáticos y analítica de datos
  • Acompañamiento pedagógico personalizado con instructores capacitados
  • Enfoque en empleabilidad, vinculando el aprendizaje con el mercado laboral real
  • Cobertura en todo el territorio colombiano, incluyendo instituciones educativas públicas
Joven migrante SENATIC Alexandra Barroso Palmar frente al colegio IED América Latina de Barranquilla

Alexandra Barroso Palmar es parte de los 33.000 aprendices que continúan en 2025 en la línea 1 del proyecto SENATIC, alianza dada en todo el territorio colombiano entre el Ministerio TIC, el SENA y la OIT

En 2025, más de 33.000 aprendices continuaron en la línea 1 del proyecto. Alexandra Barroso Palmar es una de ellas. Y su historia lo cambia todo.

De Cuatrobocas a Barranquilla: la infancia que forjó a esta joven migrante SENATIC

Alexandra nació hace 18 años en Guatire, Venezuela. Pero su infancia se dibujó en Cuatrobocas, un rincón olvidado del país vecino donde el hambre y el trabajo infantil eran parte de la rutina cotidiana.

Con apenas diez años, ya vendía agujas para coser zapatos en las calles. A su lado siempre estaba Yeya, su amiga de nueve años, con quien compartía no solo el trabajo sino los sueños más íntimos. Yeya quería ir al colegio, tener un peluche y unos zapatos nuevos. Alexandra, con la sabiduría improbable de una niña, le recitaba versos del poema No te rindas, de Mario Benedetti, como una oración que al menos por un momento aliviaba el peso de la pobreza.

Cuando la crisis venezolana se agudizó, la familia tomó la decisión que millones tomaron: migrar. Cruzaron trochas, atravesaron La Guajira, pasaron por Maicao y finalmente llegaron a Barranquilla. Allí vive hoy Alexandra con su padre —maestro de obra—, su abuela, su hermana y su sobrina.

La ciudad nueva traía esperanza, pero también puertas cerradas. Su condición de migrante indocumentada la dejó sin acceso a la mayoría de colegios. Muchos le dijeron que no. Hasta que un tropiezo literal —una caída en plena calle mientras caminaba con su mamá— la puso frente a la Institución Educativa Distrital América Latina.

"Yo quiero estudiar ahí", dijo en ese instante. Y esa decisión lo cambió todo.

Cómo se convierte una joven migrante SENATIC: el momento en que la tecnología abrió la puerta

La IED América Latina la recibió con los brazos abiertos. Fue el primer colegio que le dijo sí. Alexandra lloró de alegría. Pero el destino tenía otra prueba: llegó el COVID-19 y su primer día de clases fue virtual. Empezó sexto grado a través de una pantalla, sin conocer rostros, sin pasillos, sin recreos.

Cuando la presencialidad regresó, se integró con esfuerzo y determinación. Y fue entonces cuando llegó SENATIC, como una oportunidad que no había pedido pero que necesitaba profundamente.

"Cuando inicié SENATIC sentí felicidad. Era algo nuevo para mí, y supe que me abriría muchas puertas."

El programa técnico en sistemas teleinformáticos y analítica de datos le mostró que la tecnología no era solo para algunos. Era para ella también. Su historia, su origen, su condición de migrante no eran obstáculos ante una pantalla encendida y un conocimiento que nadie podía quitarle.

 

 

El rol del instructor: por qué el acompañamiento humano es clave para el joven migrante SENATIC

Su instructora, Viviana Anaya, fue fundamental en este proceso. Paciente, atenta, creyente en el potencial de cada aprendiz. El acompañamiento humano que ofrece SENATIC es tan importante como el contenido técnico: aquí no solo se aprende a programar, se aprende a confiar en uno mismo.

 

 

El dolor que también formó a esta joven migrante SENATIC

La historia de Alexandra no sería honesta si no incluyera su peso más oscuro.

Años después de dejar Venezuela, recibió la noticia que ningún amigo debería recibir jamás: Yeya, su amiga de la infancia, había sido víctima de feminicidio. Su cuerpo fue hallado sin vida en una carretera. La niña que soñaba con un peluche y unos zapatos nuevos, la que escuchaba a Benedetti de la voz de Alexandra, ya no estaba.

También perdió a un hermano en circunstancias que prefiere no mencionar. El duelo es parte de su historia, no una nota al margen.

Y sin embargo, Alexandra sonríe. No porque el dolor haya desaparecido, sino porque aprendió a cargar con él sin dejar de avanzar. Cada pérdida la hizo más fuerte. Cada caída, más decidida.

 

 

La joven migrante SENATIC que hoy es líder estudiantil y sueña con ser arquitecta

Hoy, Alexandra está en grado once. Es personera estudiantil de su colegio. Se capacita en seguridad ocupacional. Y tiene un sueño claro: ser arquitecta.

No es casualidad. Entiende que la tecnología y la arquitectura se tocan: en el diseño asistido por computadora, en la modelación de espacios, en la planificación urbana. SENATIC le mostró que el mundo digital no está separado del mundo físico; que aprender a leer datos y manejar sistemas es también aprender a construir.

 

 

5 lecciones que la historia de esta joven migrante SENATIC deja a Colombia

La historia de Alexandra no es la única. Pero ilustra perfectamente lo que ocurre cuando las condiciones se alinean. Hay lecciones concretas para quienes trabajan en migración, educación y empleo:

  1. La inclusión educativa salva vidas. La IED América Latina le dijo sí cuando todos los demás dijeron no. Ese sí valió más que cualquier política escrita en papel.
  2. La formación técnica rompe barreras documentales. SENATIC forma sin importar el estatus migratorio. En un país donde muchos migrantes no pueden acceder a educación formal, esto es revolucionario.
  3. El acompañamiento humano es insustituible. Viviana Anaya no solo enseñó tecnología; acompañó a una joven que llegó con heridas. Eso no se improvisa: se diseña intencionalmente.
  4. La tecnología es un vehículo de equidad. Cuando una joven de Cuatrobocas aprende analítica de datos en Barranquilla, la tecnología está cumpliendo su promesa más profunda.
  5. Los sueños resistentes necesitan estructuras de apoyo. Alexandra tenía el sueño. SENATIC le dio la estructura. Ninguno de los dos solos habría llegado tan lejos.

 

 

SENATIC, la OIT Colombia y el trabajo decente: el ecosistema que hace posible a cada joven migrante SENATIC

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) lleva décadas trabajando por el trabajo decente, los derechos laborales y la inclusión social en Colombia y el mundo. El proyecto SENATIC es una expresión concreta de ese compromiso: no es solo formación digital, es una apuesta por la dignidad.

La OIT Colombia, en alianza con el Ministerio TIC y el SENA, ha logrado que decenas de miles de jóvenes como Alexandra tengan acceso a oportunidades reales. Y desde GOYA-OIT, como plataforma especializada en formación profesional alineada con los estándares de la OIT, somos parte orgullosa de ese ecosistema.

Las Semblanzas SENATIC son documentos vivos de esa transformación. Son la evidencia de que las políticas públicas bien ejecutadas cambian vidas. Y esta, la de Alexandra Barroso Palmar, es una de las más poderosas.

Para profundizar en el impacto de SENATIC, puedes consultar el proyecto SENATIC en la OIT o los programas del Ministerio TIC de Colombia.

Fuente original: Este artículo fue elaborado por GOYA-OIT con base en la semblanza publicada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Colombia: "La OIT y SENATIC abren caminos: la historia de una joven migrante que hoy sueña con ser arquitecta" . Todo el crédito del testimonio y la documentación original pertenece a la OIT Colombia.

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